El sistema de los
meridianos de acupuntura, dado su vínculo energético entre los cuerpos físico y
etéreo, se considera como el interfaz físicoetéreo.
Los sistemas de diagnóstico por electroacupuntura, (“El empleo de corrientes
eléctricas débiles para estimular los puntos de acupuntura y sus meridianos
correspondientes. Dícese también de los sistemas electrónicos utilizados para
medir las características eléctricas de tales puntos a fines de diagnóstico de
enfermedades por localización de desequilibrios en los meridianos”) como el
aparato de Voll (“Un sistema de diagnóstico por electroacupuntura, desarrollado
por el doctor Reinhol Voll, que mide los valores eléctricos de diversos puntos
de acupuntura del organismo”) y el de Motoyama, detectan los desequilibrios
fisiológicos y energéticos en el organismo por el procedimiento de medir cargas
eléctricas en el sistema de meridianos; como éste es parte del interfaz
físico-etéreo, los desequilibrios de energía en los puntos de acupuntura
reflejan las anomalías en el plano etéreo así como a nivel
celular.
Mientras la máquina AMI explora
simultáneamente todos los meridianos principales, el aparato de Voll se utiliza
para examinar de uno en uno las características eléctricas de los puntos de
acupuntura.
Los desequilibrios detectados por el sistema
de Voll en puntos de acupuntura concretos de un meridiano pueden reflejar
desarreglos a diferentes niveles del sistema orgánico alimentado por dicho
meridiano.
El empleo de sistemas de diagnóstico tales
como el aparato de Voll para descubrir y tratar las anomalías energéticas del
organismo permite sondear hasta las capas más antiguas de la armadura
energética; la retirada sucesiva de esas capas, acumuladas durante la exposición
a las más variadas agresiones fisiológicas y energéticas, produce el llamado
efecto cebolla (“El que actúa sobre el organismo físico a través de varios
niveles superiores, gracias a las terapias vibracionales”).
Las alergias alimentarias, identificadas a veces como reacciones de sensibilidad
frente a determinados productos alimenticios, a menudo son debidas a reacciones
adversas frente a compuestos químicos fenólicos que se hallan comúnmente en
muchos alimentos. Los mecanismos por los que se producen estas reacciones de
sensibilidad incluyen una variedad de respuestas inmunológicas y posiblemente
también algunas reacciones energéticas sutiles. Y esa susceptibilidad a los
alimentos seguramente es responsable de más enfermedades mal diagnosticadas de
lo que muchos querrían reconocer.
El aparato
de Voll podría utilizarse para agilizar el diagnóstico de diversas alergias
alimentarias, y también facilitaría la rápida determinación de las
dosificaciones homeopáticas específicas de alérgeno susceptibles de producir la
desensibilización, desapareciendo los síntomas alérgicos.