volver
Los dos centros energéticos inferiores (raíz y sacro) constituyen la zona energética de la pelvis y se consideran de naturaleza fisiológica. Guardan relación con los procesos elementales de la absorción, la asimilación, la excreción y la reproducción. Las cuestiones primordiales que se dilucidan a ese nivel son la materialidad, el arraigo en la tierra, la sexualidad y el instinto de supervivencia, que podríamos calificar como los aspectos más “telúricos” del desarrollo espiritual, si bien es necesario dominarlos y superarlos antes de que la conciencia pueda elevarse a planos más altos. Las fuerzas de energía sutil que se procesan a través de estos dos centros son la kundalini y el caudal pránico en general. Pues, si bien el prana fluye a través de todo el organismo, se considera que el centro energético segundo, o esplénico, es su centro principal de recepción y distribución. Las energías de la kundalini, por supuesto, son la fuente primordial de la creación, la manifestación de la conciencia y la elaboración de conceptos superiores; la energía kundalini y el prana son fuerzas cuyas principales vinculaciones son la interfaz físico-etéreo y las energías etéreas en general.