El Dr. Richard
Gerber dijo que la mayoría de los planteamientos ortodoxos de la curación, como
el farmacológico y el quirúrgico, se fundan en el modelo newtoniano del cuerpo
humano como una máquina compleja. El enfoque
einsteiniano de la terapia vibracional (“Una filosofía de la armonización y
estimulación que quiere dirigirse a la persona como un todo, es decir como
complejo de cuerpo/mente/espíritu, y tratarlo mediante la administración
calibrada de cuantos de energía, de frecuencias específicamente ajustadas al
sistema multidimensional humano. El terapeuta vibracional intenta armonizar y
estimular el cuerpo físico mediante la integración y el reequilibrio de
los sistemas energéticos superiores, que son los que controlan las pautas de la
manifestación celular/física”) considera al ser humano como un organismo
multidimensional (“Dícese del espectro total de las energías humanas en sus
planos físico, etéreo, astral, mental, causal y espiritual superiores”)
constituido de sistemas físico/celulares en interacción dinámica con unos campos
de energía complejos que funcionan como reguladores. La administración de
Energía Vital intenta aliviar las enfermedades estimulando y armonizando estos
campos de energías sutiles, por el procedimiento de aportar energía al
cuerpo. El principio holográfico (“Una imagen
tridimensional creada por los patrones de interferencia de dos haces láser
combinados”) postula que cada parte contiene la información del todo; este
principio se refleja en el hecho de que cada célula del cuerpo humano contiene
en su ADN (“Ácido desoxirribonucleico, la macromolécula en forma de doble hélice
que contiene la información genética codificada que participa a nivel molecular
en la reproducción y el desarrollo de las células”) la biblioteca maestra con
las informaciones sobre como crear un ser humano entero.
El cuerpo etéreo es un campo de energía o una plantilla holográfica que
transmite información necesaria para el crecimiento, desarrollo y reparación del
cuerpo físico. De tal manera que mientras los genes del ADN rigen los mecanismos
moleculares que determinan individualmente el desarrollo de las células, el
cuerpo etéreo establece la organización espacial del proceso
genético. Al nivel cuántico de las partículas
subatómicas, toda materia está constituida, literalmente por campos de energía
congelados, particularizados (por ejemplo, la luz congelada). Los agregados
materiales complejos (por ejemplo, las moléculas) son en realidad campos de
energía especializados. Así como
la luz tiene una frecuencia o banda de frecuencias particular, también la
materia tiene unas características de frecuencia. Cuanto más alta la frecuencia
material, menos densa o más sutil (“Término genérico que se refiere a los
cuerpos energéticos superiores al físico, como el etéreo, el astral, el mental,
y el causal, o bien a las energías que se hallan fuera del espacio/tiempo
ordinario o positivo, por ejemplo la energía magnetoeléctrica, que se propaga a
velocidad hiperlumínica”) es esa materia; así el cuerpo etéreo está formado por
materia de una frecuencia más alta que la materia física y por ello recibe el
nombre de materia sutil. Se postula
la posibilidad de que el universo entero sea un gigantesco patrón energético de
interferencia dotado de características de tipo holográfico. Así pues, la
decodificación de una pequeña parte del holograma universal revelaría la
información acerca del todo; almacenado en esa figura matricial. El enfoque
selectivo de la conciencia mediante la potenciación de las facultades
parapsicológicas ofrece una posibilidad para esa decodificación del holograma
universal. El movimiento de la fuerza vital en los
sistemas fisiológico/celulares se rige por los patrones sutiles del cuerpo
etéreo así como por otros inputs de frecuencia todavía más alta que recibe el
sistema energético humano. Varias modalidades de tratamiento vibracional, como
la homeopatía (“El método que consiste en administrar microdosis de sustancias
naturales para combatir las dolencias. El principio homeopático asigna los
tratamientos a los pacientes comparando el complejo de los síntomas de la
enfermedad con la “imagen” del remedio, conforme a la ley llamada de la
similitud”), las esencias florales y la administración de energía vital pueden
influir sobre estos patrones sutiles en el sentido de mejorar el funcionamiento
humano y aliviar el sufrimiento de las enfermedades.